A raíz de la asombrosa aparición de hielo en el cole días atrás, todas las clases de infantil nos hemos puesto a investigar sobre el tema.
Lo primero que hicimos, el mismo día del "hallazgo" fue llevar un vasito de agua al congelador para ver qué pasaba. La encargada de hacerlo fue la superayudante del día: Patricia.
Al día siguiente, el superayudante, que en esta ocasión fue Jorge, fue el primero en ver lo que había ocurrido...
Y fuimos a que todos los compañeros y compañeras de clase lo vieran:
Nos surgió entonces un dilema... ¿qué podemos hacer para que no se derrita y poder tener siempre expuesto el hielo en nuestra mesa de observación? Alejandro dio con la solución: a la mesa no le puede dar el sol, así no se derretirá.
Pero, aunque bajamos la persiana para que no diera el sol de forma directa en la mesa, al volver del recreo esto fue lo que encontramos:
¡¡Se había derretido!!
Entonces Mario dijo que lo que teníamos que hacer era bajar todas las persianas, para que así no entrara sol por ningún sitio y, de este modo, el hielo no se derretiría.
Al día siguiente Lucía fue a recoger el vasito de hielo del congelador...

e hicimos lo acordado... estuvimos con las persianas bajadas, convencidos de que, si no entraba sol en clase, siempre podríamos tener hielo en nuestra Mesa de Observación:
Pero, de nuevo, estábamos equivocados. Al volver del recreo...
El viernes fue Alan el encargado de recoger el vasito con agua que habíamos dejado en el congelador:
Esta vez sí que estábamos seguros de tener la solución: el hielo se había derretido en clase porque hacía más calor que en el congelador, pero como en la calle hacía frío, seguro que allí no se derretiría. Así lo hicimos y, aunque es cierto que en la calle hacía frío, el hielo acabó por derretirse igualmente:
Probando, equivocándonos, buscando argumentos y tratando de encontrar soluciones, hemos llegado a la conclusión de que el hielo se derrite, también en la calle, porque hace más calor que en el congelador. En cualquier sitio en el que no haga el mismo frío que en un congelador, el hielo se derretirá. ¡¡Eureka!!
Seguiremos investigando más cositas...